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domingo, 8 de mayo de 2016

La caja de la paciencia y tutorial para pintar rayas de tapicería.


Sigo decorando cajas de fresas, antes de que se acaben. Tengo ahora mismo tres en proceso y un número indeterminado en el trastero y en el maletero del coche, para desesperación de GPadre que amenaza con echarlas a la chimenea jaja. No puedo evitarlo, y ya tengo estandarizado el protocolo pedigüeño: "avisto" la puerta de una frutería con cajas de fresas vacías, entro, compro un kilo de naranjas y pregunto si puedo llevarme una cajita de fresas vacía. La respuesta siempre es la misma: sí, claro, ¿quiere alguna más?. Ah, pues sííí, me vienen muy bien, gracias. Y me voy con todas las cajas que soy capaz de acarrear. Alguna vez incluso ha salido el frutero detrás de mí porque me había quedado las naranjas en la tienda, xD. 

domingo, 19 de julio de 2015

La ménsula del Sagrado Corazón.

Durante toda mi infancia recuerdo, presidiendo el comedor en casa de mis abuelos, un Sagrado Corazón que había sido entronizado (los niños no sabíamos lo que era eso, claro, pero sólo la palabra ya nos indicaba algo importante). Por supuesto que para nosotros era un objeto intocable, no sólo por lo que era sino porque mi abuelo se había asegurado de ponerlo a una altura considerable, con lo cual sólo nos quedaba mirar y admirar la imagen y, sobre todo, esa enigmática y atractiva bola del mundo en azul celeste que nos hubiera encantado explorar con más detalle.

domingo, 18 de enero de 2015

Consola en verde gustaviano y espejo a juego.


Esta consola la encontré en el mercado de antigüedades de Estremoz (os hablé de él en este post) y me costó 12 euros. Claro, que en el estado que estaba podía incluso parecer un precio excesivo: las patas desencoladas, la taracea dañada, faltas de madera por doquier… 

lunes, 28 de julio de 2014

Una mesa muy viajera




Si tuviera que elegir entre mis aficiones cuál es la que más me apasiona, y aunque la restauración me gusta muchísimo, no hay ninguna duda: es VIAJAR.