Me encantan las paneras de lavar viejas y usadas, pero desgraciadamente no me ha llegado ninguna, a pesar de que siempre las he visto en casa de mi abuela y después en la casa del pueblo. Por eso, cuando vi ésta que os enseño por casualidad en una tienda que estaba liquidando artículos de madera sin tratar, no me pude resistir a comprarla. Decidí hacer un perchero y colocarlo en...¡¡el lavadero, claro!!.
