El trabajo que he estado haciendo esta semana ha sido...uhmm, ¿cómo lo diría?, un trabajo de celestina. Porque he encontrado un soporte de madera que le iba como anillo al dedo a una servilleta y viceversa. Y el resultado de juntarlos ha sido un cuadro chulísimo que me gusta tanto que no creo que sea capaz de venderlo jaja. Esto del alma de los trastos viejos se me está subiendo a la cabeza, xD.
El caso es que tenía esta servilleta desde hace ni se sabe el tiempo.
Sólo compré una (¿en qué estaría pensando?) y, como en el cuento, no sabía en qué gastar la monedita. (Desde entonces siempre que veo servilletas bonitas compro varias o directamente el paquete entero, jaja).





















