Hola a toda/os y muy, muy feliz año nuevo. ¿Qué tal han ido las navidades?. Hay quien dice que lo mejor de las navidades es que se acaban jaja. Yo no llego a ese extremo, pero la verdad es que me alegro un montón de volver a la normalidad y parar de fiestas, cenas, compras... ufff, son unos días muuuuy intensos.
Antes de nada me quería disculpar por haberme despedido "a la francesa", sin desearos una feliz navidad ni nada por el estilo. Este año me pilló el tiempo, tuve un resfriado bien fuerte a mediados de diciembre que dio al traste con toda la planificación que había hecho para los días previos a la navidad. Y como siempre tengo más cosas entre manos que tiempo para hacerlas, pues una semana en off fue todo un desbarajuste jaja. Espero que hayáis pasado unos días agradables y que iniciéis el año con un buen montón de proyectos. No entiendo por qué en las redes sociales se empeñan en ridiculizar los proyectos que se hacen a primeros de año: si es verdad que sólo un 10% se llevan a cabo pues si se tienen 15 mejor que si se tienen 3, ¿no?vamos, por una cuestión puramente matemática.
Hoy os traigo la segunda parte del aparador años 60 que os mostré antes de Navidad. ¡¡Lo acabéeee!!. a ver qué os parece.
Éste es el aparador años 60 que estoy recuperando y que os conté en el post anterior de dónde procedía y cómo lo iba a decorar.
En la primera parte os contaba los pasos que fui dando con la estructura del mueble. Al mismo tiempo, y para que el trabajo no fuera tan pesado, fui decorando los cajones, las puertas y las baldas, un trabajo mucho más agradable y creativo que el otro, y que no quise poner en el post de la primera parte para que no se hiciese tan largo.
Os contaba que la idea era cambiar totalmente el aspecto del mueble original, y por las formas tan rectas que tenía, me decanté por darle un aspecto industrial; no es exactamente el estilo que más me gusta, pero no me parecía que un mueble tan cuadrado, sin molduras, etc. quedase bien con un aspecto más romántico (¡¡que sí es el que me gusta, jaja!!).
Para conseguir el efecto de mueble industrial primero pinté los cajones cada uno de un color: amarillo, naranja, topo y pizarra. Las puertas y los laterales del mueble los pinté en color pizarra. Desgasté ligeramente los bordes, tanto de los cajones como de las puertas y para finalizar una mano de cera ligeramente oscurecida con betún de judea. La cera oscurece la madera que ha quedado al descubierto y la protege, dándole el brillo satinado tan característico. Encima de la pintura de los cajones proporciona un aspecto envejecido acorde con el resto del mueble.
Las baldas las entelé con una loneta en color crudo. Lo hice de la siguiente manera: una vez que la tela estuvo preparada (en este tutorial os expliqué cómo se hace) pinté unas líneas con la técnica de pincel seco, ayudándome de la cinta de carrocero y utilizando las mismas pinturas que para el exterior de los cajones y las puertas. Tengo pendiente hacer un tutorial sobre esta técnica de líneas en los tejidos, es muy fácil y quedan los trabajos muy bonitos.
Las puertas también las entelé, con el mismo motivo que las baldas:
Os pongo un detalle de las líneas: gris pizarra la del centro, naranja a los lados y topo las que están en los bordes. El tono amarillo no lo usé porque quedaba excesivamente claro sobre la loneta blanca:
Para conseguir el efecto de mueble industrial primero pinté los cajones cada uno de un color: amarillo, naranja, topo y pizarra. Las puertas y los laterales del mueble los pinté en color pizarra. Desgasté ligeramente los bordes, tanto de los cajones como de las puertas y para finalizar una mano de cera ligeramente oscurecida con betún de judea. La cera oscurece la madera que ha quedado al descubierto y la protege, dándole el brillo satinado tan característico. Encima de la pintura de los cajones proporciona un aspecto envejecido acorde con el resto del mueble.
Las baldas las entelé con una loneta en color crudo. Lo hice de la siguiente manera: una vez que la tela estuvo preparada (en este tutorial os expliqué cómo se hace) pinté unas líneas con la técnica de pincel seco, ayudándome de la cinta de carrocero y utilizando las mismas pinturas que para el exterior de los cajones y las puertas. Tengo pendiente hacer un tutorial sobre esta técnica de líneas en los tejidos, es muy fácil y quedan los trabajos muy bonitos.
Las puertas también las entelé, con el mismo motivo que las baldas:
Os pongo un detalle de las líneas: gris pizarra la del centro, naranja a los lados y topo las que están en los bordes. El tono amarillo no lo usé porque quedaba excesivamente claro sobre la loneta blanca:
Cambié los tiradores de
los cajones por unas conchas que imitan el latón envejecido, que me parecieron acordes con el
aspecto industrial que quería darle. En las puertas únicamente las
llaves que servirán de tiradores, ni siquiera puse llaveras, para
potenciar ese aspecto de mueble funcional:
Las bisagras estaban muy oxidadas, pero como ya os comenté en el post de la escribanía portuguesa prefiero sanear las que trae el mueble antes que comprar una nuevas, para que no hagan mucho impacto sobre un mueble que se ve claramente que tiene un montón de años.
Así estaban las bisagras cuando las quité:
y así quedaron después de tratarlas (en ese mismo post os expliqué los tres pasos que sigo para limpiarlas y protegerlas):
Con todas las partes terminadas llegó el
momento de montarlo y ver el efecto de los colores en su conjunto, cerrado y abierto:
Y por fin llegó el momento de llenarlo y comprobar la gran capacidad que tiene. ¡¡Esa es la mejor parte de todos los trabajos, jaja!!. Ni siquiera esperé a poner el último tirador, que aún tengo que comprar (sííí, cuando conté los cajones inexplicablemente me salieron 3 en vez de 4, xD).
Como para entonces ya tenía plantillas en la tienda on-line decidí utilizar una, de estilo industrial también, para darle un poco de gracia a los cajones. Elegí la plantilla Recycle y puse en cada uno de los dos primeros cajones una de las líneas de la plantilla y en el tercero una combinación de todas ellas, utilizando el color pizarra para el estarcido:
Espero que os haya gustado y que no os aburran tantas fotografías. Pongo tanto empeño en que entendáis cada paso que voy dando que algunas veces me parece que me paso siete pueblos con tanta explicación jaja.
Besos.
Montaña.