Mostrando entradas con la etiqueta antigua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta antigua. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de abril de 2016

Cómo aprovechar restos de velas.

Las navidades pasadas compré en Primark una vela de tres cabos que venía en una lata preciosa decorada en tonos azul cielo. La vela era perfumada y, como ya os comenté en una ocasión, a última hora de la tarde me gusta encender en mi casa dos o tres velas, porque suelo cocinar por las tardes y aunque pongo cuidado de mantener la puerta de la cocina cerrada es inevitable que escape olor al salón. Para no enfriar la casa abriendo las ventanas a esa hora enciendo unas velas que, además de aportar un aroma muy suave, purifican el aire y crean un ambiente muy acogedor. Y cuando llega el buen tiempo, que ya se puede tener todo abierto por las tardes, pues... las sigo encendiendo jaja, la costumbre y la calidez que trasmiten, que me encanta.


El caso es que, aunque tenía tres cabos, cuando éstos se acabaron todavía quedaban restos de cera, bastante además. Y me daba pena desperdiciarla. 

domingo, 5 de octubre de 2014

Cómoda de principios de siglo.


Siempre he dicho que más que las antigüedades me gustan los muebles antiguos de no más de 100 años. La cómoda alta que os enseño es de principios del siglo XX y formó parte de la dote de mi abuela materna. A pesar de pertenecer a una familia humilde los muebles de mi abuela eran muy bonitos, no excesivamente elaborados sino de líneas sencillas, pero muy bien hechos y acabados.