domingo, 5 de octubre de 2014

Cómoda de principios de siglo.


Siempre he dicho que más que las antigüedades me gustan los muebles antiguos de no más de 100 años. La cómoda alta que os enseño es de principios del siglo XX y formó parte de la dote de mi abuela materna. A pesar de pertenecer a una familia humilde los muebles de mi abuela eran muy bonitos, no excesivamente elaborados sino de líneas sencillas, pero muy bien hechos y acabados.




De la cómoda antes de restaurarla no tengo fotos (cuando empecé a restaurar muebles lo hacía con tantas prisas que ni fotos, ni apuntes, ni nada xD) pero he buscado por Internet y en una tienda de muebles antiguos de Ibahernando he encontrado algunas parecidas, quizás porque esta tienda está cerquita de Cáceres, ciudad natal de casi toda mi familia. Este era aproximadamente su aspecto:

Foto: Antigüedades El Cascabel
La madera no presentaba ningún signo de carcoma, lo cual fue un alivio, porque un mueble tan grande hubiera sido muy complicado de curar. Eso sí, el barniz estaba muy ajado, dos cajones tenían el frontal suelto y no cerraban y una de las patas estaba unida al mueble con ¡¡¡cinta aislante!!!. En fin, la pobre necesitaba un repaso a fondo, pero nada serio.

Lo primero que hice fue desmontar los herrajes y limpiarlos de restos de barniz. Con decapante primero y con un buen lavado a la sosa después conseguí dejar la madera totalmente limpia, y entonces encolé de nuevo los frentes de los cajones. El tema de la pata fue un poco más laborioso, porque tuve que sacar con el taladro el tocho de madera que había quedado partido en el orificio de la base; después puse una espiga y cola nueva y quedó solucionado.

El resultados es éste:




Los cajones los entelé con una loneta con motivos marinos en tonos azules muy suaves que  quedan muy bien en contraste con la madera (en este TUTORIAL os explico cómo hacerlo).


Tienen una gran capacidad, aunque los acabaré llenando como el resto de los armarios.


Algunos tiradores sólo tenían la plaquita y les faltaba el propio tirador, pero eran los originales y me apetecía quedarlos, además una vez limpios el latón se veía muy bonito. No pierdo la esperanza de encontrar en algún mercadillo tiradores parecidos y poder ponerle las piezas que les faltan. ¿Os acordáis del post sobre el mercadillo de Estremoz?:



La he colocado en el recibidor de mi casa, porque no me gustan los muebles de entrada (las famosas entraditas). Es lo primero que se ve al abrir la puerta y la verdad es que me encanta, además la encimera es muy amplia para poner llaves, portafotos, cartero, etc.






Y vosotr@s, ¿tenéis alguna pieza de herencia parecida? ¿Os gustan estos muebles fuera de su sitio habitual para decorar?.

Déjame tus comentarios aquí o en facebook, me ayudarán a seguir mejorando.

Hasta la semana que viene.


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2 comentarios:

  1. Qué belleza de mueble y te ha quedado magnífica.
    Yo tambien tengo una cómoda en mi recibidor y, curiosamente, un mueble aparador en el dormitorio. Ambos encajan perfectamente en dos lugares para los que, quizá, no fueron pensados :)
    Me gusta tu blog y los trabajos que publicas en él.
    Un saludo,
    Beatriz

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  2. El muebe es bellisimo Montaña
    Te queda de lujo en la entrada Un beso

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