domingo, 6 de julio de 2014

Arquita convertida en costurero.



En realidad no sabía cómo llamar la caja restaurada hasta que no vi una parecida en el blog El desván de Mamen, ella la define como una arquita para guardar las escrituras antiguamente y así decidí llamarla. Me encanta pensar que alguna vez haya tenido esa función, la verdad es que la caja es preciosa y a pesar de que estaba en muy mal estado, ha quedado muy bonita después de la restauración.


La compré en el rastrillo de antigüedades y artesanía que tenemos en Badajoz todos los primeros sábados de mes y me costó ¡¡ 5 €!!. Claro que el vendedor debió pensar que estaba tirando el dinero, porque mirar el aspecto que tenía la pobre caja:



La tapa estaba suelta, no tenía bisagras sino una especie de horquillas que la unía al cajón.


El asa había sido añadida con posterioridad.Tenía manchas por toda la madera, aunque no tenía carcoma, que siempre es lo más engorroso.

Pues manos a la obra. 

Lo primero fue quitar todos los herrajes y, como no tenía barnices ni lacas, bastó con  lavar bien toda la caja con agua y sosa caústica, porque tenía manchas y suciedad acumuladas. Después apliqué un tinte castaño claro, para unificar los tonos de la madera y disimular las manchas que no se fueron en el lavado. El tinte no sólo cumple la función de dar a la madera otro tono, siempre un poquino más oscuro, sino la de unificar los distintos matices que quedan después del lavado. Pensé dejarla tal cual estaba, pero el frente era la parte más deteriorada, así es que le apliqué un deocupage con una flor impresa en papel de arroz.



Así además disimulé los orificios del asa, que no le iba a poner, porque claramente no correspondía a la caja.
La madera es un material tan noble y tan agradecido que con una capa de cera ya luce así de bonita.


En la tapa pegué dos siluetas de estética vintage y en el centro un rótulo con la nueva utilidad de la arquita, una caja para la costura.




El interior lo forré con una tela que me gusta mucho y que he utilizado en varios trabajos. Es un Toul de Jouy en rosa que queda muy elegante rematado con pasamanería.




El resultado es éste, la madera oscura y bien hidratada luce muy bonita en contraste con la tela del interior. Además es una caja que tiene mucha capacidad, servirá para guardar todos los cachivaches que normalmente se tienen en una caja de costura.









¿Os gusta? ¿Qué os parece cambio, ha mejorado, verdad?.

Si quieres hacer algo parecido y tienes alguna duda sobre el proceso estaré encantada de responderte. 

Besos.





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3 comentarios:

  1. Que bonita te ha quedado Montaña!!! Me encanta esa madera tan bonita y con la cera luce preciosa y ese interior con la tela toile de jouy que a mi me chifla es espectácular. Que bonito que una pieza por la que nadie daba un duro por ella ahora vuelva a ser útil y además bella.
    Un besito

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  2. Vaya cambio!!! La pobre cajita la de vueltas que habrá dado hasta llegar hasta tus manos. Te ha quedado genial, y un mejor uso que la vas a dar.

    Bss

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  3. Que cambio!! Te ha quedado muy bonita, el interior es una pasada!!

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